Todo tiene un comienzo….

August 7, 2017

 

Como todo en la vida hay un comienzo, un desenlace y un final.

Esto en la vida misma suele tener diferentes tintes y todo depende con el ojo con el que se ve, aunque no podemos afirmar que un buen comienzo es seguridad de éxito, cuando portamos un arma ya sea oculta o a la vista éste proceso de comienzo al empuñar un arma debe darnos la capacidad de supervivencia necesaria, encontrándose disponible y accesible para reaccionar con el tiempo necesario y suficiente que nos garanticen el éxito….o mejor dicho “poder vivir para contarlo”.

Situaciones pueden haber muchas, ya sea que nos encontremos frente a un arma ya desenfundada, prácticamente frente a “nuestra cara”, y tengamos que reaccionar con nuestra arma accediendo a cualquiera de los lugares donde la portemos requerirá de un entrenamiento particular y sistemático con la finalidad de adquirir la memoria muscular necesaria.

¿Por qué este proceso no se puede racionalizar?

Simple, no hay tiempo, y las personas, en cualquier circunstancias no podemos realizar varias cosas a la vez, y menos bajo el estrés de supervivencia que implica un hecho donde la vida está en juego.

La disyuntiva ahora es ¿dónde porto mi arma y que holster utilizo?

Éste es un tema complicado y muy largo de responder, pero básicamente dependerá de las capacidades físicas y motrices de cada persona, más allá que personalmente prefiero portarla a la cintura por varios motivos, que describiré más adelante, todo dependerá del entrenamiento y como mencioné antes de las capacidades y limitaciones físicas que podamos tener.

Lo que si hay que tener presente que el arma debe estar disponible en forma inmediata para poder acceder a ella sin problemas, ya sea con el holster, la indumentaria y todos aquellos factores que retrasen o limiten la extracción de la misma.

Y otro punto no menos relevante es que siempre, pero siempre debe encontrarse en el mismo lugar donde se entrena, solo basta imaginarse el necesitarla, buscarla y no encontrarla…nos llevaría a un desenlace fatal.

Volviendo al tema del porte en la cintura al alcance de la mano principal, considero que es el más adecuado, ya sea ubicada en el área inguinal hasta la zona lumbar es de las mejores opciones a las que podemos aspirar.

Por supuesto que esto puede cambiar cuando la pistola se transforma en el armamento secundario en donde debemos tener en cuenta las necesidades operativas.

Muchas veces suelo ver policías patrullando las calles utilizando holsters para piernas (conocidas en mi país como pierneras), llegándome a preguntar si el policía la utiliza por razones operativas o más bien a título de “moda”. ¿Es necesario el uso de éste tipo de holsters? Les traslado la respuesta a todos los lectores.

Cualesquiera del lugar donde se escoja debe ser analizado con la finalidad de no realizar torsiones o movimientos exagerados que afecten el empuñamiento del arma y consecuentemente el tiro.

Dos conceptos que van de la mano de un buen desenfunde son la fluidez y la velocidad, más rápido algunas veces no significa mejor, pero cuando el movimiento es más fluido se observa una calidad natural y relajada que con la práctica se transforma en velocidad.

Sin dudas que una buena memoria muscular es necesaria para poder desarrollar un sistema de desenfunde efectivo, por ello en las fases de entrenamiento realizamos éste proceso en forma lenta y analítica con la finalidad de detectar errores y poder corregirlos, recuerden que trataremos de eliminar todos esos movimientos innecesarios y exigencias corporales inadecuadas para alcanzar la fluidez de una maniobra sin cortes y poder hacer de esto un reflejo adquirido. Pero también hay que tener presente que ésta memoria muscular tiende a recordar todo lo que entrenamos, ya sea en forma correcta o incorrecta, y como tal este trabajo o proceso de desenfunde en las etapas de aprendizaje o entrenamiento, debe alternarse con trabajos en velocidad, porque si entrenamos en forma lenta, sin estresores (desencadenante de estrés, factor de estrés) y otros “condimentos” de los cuales hemos planteado en nuestros blogs, al momento de presentarse una situación de enfrentamiento la reacción no será la más óptima.

Sabemos que frente a un estrés de supervivencia, en el cuerpo suceden un sin fin de actividades o alteraciones psico-químicas que afectan el proceso de toma de decisiones (en nuestros artículos anteriores siempre tenemos presente este factor) y la capacidad de realizar multitareas, por lo cual al momento de esgrimir nuestra arma no debemos de perder el contacto visual con el entorno y principalmente con la amenaza, es aquí cuando todo el entrenamiento previo sale a relucir, con un único objetivo, salvar la vida.

La clave, mucho trabajo en seco, y capacidad analítica para eliminar vicios, movimientos exagerados, tomas incorrectas involucrando torsiones de la muñeca que dificulten el empuñamiento correcto del arma.

Recuerden los principios fundamentales:

  • Fluidez.

  • Economía de movimiento.

  • y sistematización de la técnica (memoria muscular).

Con un entrenamiento diario de pocos minutos al final del mes lograremos lo tan ansiado, velocidad y sobre todo fluidez.

 

Cap. (R) Marcelo Acuña

Instructor Táctico Operacional en protección V.I.P.

Montevideo Uruguay

"Aprendemos cada día"

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